A continuación hay una forma muy privada de medir nuestra pérdida o
no-pérdida de inteligencia.
Sólo son tres preguntas ...
BIEN, relájate, aclara tu mente y empieza. De una en una. Sin resolver la primera no puedes pasar a la segunda
1.- ¿Qué pones en un tostador?
Respuesta: “Pan”
Si dijiste “tostadas”, abandona ahora y haz alguna otra cosa. Trata de
no herirte a ti mismo. Si dijiste “pan”, sigue con la pregunta 2.
2.- Dí “meche” cinco veces. meche, meche, meche, meche, meche
Ahora deletrea “meche”. Cuéntanos ¿Qué beben las vacas?
Respuesta: Las vacas beben agua. Si dijiste “leche” no intentes pasar a
la siguiente pregunta. Tu
cerebro está muy estresado y
puede recalentarse!!! Confórmate con leer una literatura más apropiada
como “Los tres cerditos”.
Sin embargo, si dijiste “agua” sigue con la pregunta 3.
3.-
Sin utilizar una calculadora. Estás conduciendo un autobús entre Barcelona y Madrid.
Al inicio del viaje, 17 personas se suben al autobús; y a la llegada a Lleida,
seis personas se bajan del autobús y nueve personas suben.
En Zaragoza, dos personas bajan y cuatro suben.
En Guadalajara, 11 personas suben y 16 bajan.
Al fin, llegas a Madrid.
¿Cómo se llama el chófer del autobús?
Respuesta: Pero , ¡¡¡por favor!!!
¿No recuerdas ya ni tu propio nombre?
Recuerda la pregunta : 3.- Sin utilizar una calculadora.
Estás conduciendo un autobús entre Barcelona y Madrid.
¡¡Tú eras el chófer!!